Isdefe participa en las IV Jornadas de Contratación Pública Estratégica del Hospital Enfermera Isabel Zendal
La contratación pública es hoy una palanca estratégica para reforzar la autonomía, la resiliencia y la seguridad de los sectores críticos, incluida la sanidad. Manuel Cutrín, en representación de Isdefe, trasladó una visión estratégica desde el ámbito de Defensa y Seguridad que conecta directamente con los retos que hoy enfrenta el sector salud.
Junto a Manuel Capela (jefe de área de compra pública de Isdefe), Henar Ruiz (asesora jurídica en Subdirección General de Contratación del Ministerio de Defensa y Juan Alberto Martinez (área de compra pública de Isdefe), presentaron las claves del nuevo contexto geopolítico y su impacto en los modelos de adquisición y contratación.
La contratación pública ya es geoestrategia. El nuevo escenario global —tensiones comerciales, conflictos cercanos a Europa, dependencia de materias primas y cadenas de suministro vulnerables— convierte la contratación en una herramienta de autonomía estratégica. Comprar es tomar postura: en sectores críticos como sanidad o defensa, cada decisión impacta en la resiliencia, la seguridad del suministro y la capacidad industrial nacional y europea.
Europa se mueve hacia la autonomía, la resiliencia y la armonización normativa. Fondos europeos de defensa, compras colaborativas y refuerzo de la industria europea son palancas activas que también deben inspirar la contratación sanitaria.
El paralelismo entre Defensa y Sanidad es evidente: ambos sectores requieren cadenas de suministro seguras, capacidad industrial propia, reducción de dependencias, innovación sostenida y contratación rápida, flexible y con seguridad jurídica.
Isdefe aportó su experiencia en gestión estratégica de compras. Desde el apoyo al Ministerio de Defensa en planificación, centralización, integridad, profesionalización, medición y excelencia, compartimos un modelo que puede servir de referencia para otros ámbitos de la Administración.
Hoy contratar es proteger: proteger capacidades, proteger industria, proteger servicios esenciales y, en última instancia, proteger a nuestros ciudadanos.